sábado, 17 de octubre de 2009

derecha. Izquierda. Antes. Después. Ahora. Nunca. Arriba. Abajo. Negro. Blanco. Claro. Oscuro. Grande. Chico. Varón. Mujer. Lindo. Feo. Bueno. Malo.

Traspasar la apariencia.

El corazón no se maneja con polaridades.

Vas a domesticarme? Quiero sentirme especial.

Vas a domesticarme? Busco imaginarme única.

Vas a domesticarme? Quiero trascender este absurdo.

Quiero imaginar que hay un sol.

Que hay amor, después y a pesar de todo.

Que no nos diluimos en juegos del lenguaje y conflictos entre personalidades.

Que no nos destruimos por los efectos de los secretos nunca revelados, defectos nunca resueltos (que persisten con meas fuerza cada vez de generación en generación) y relaciones maltratadas.

Una inquietud cualquiera

Una misma inquietud expresada desde dos ángulos diferentes. Desde dos personalidades que tengo conviviendo:Una inquietud mía:

Quiero sacar al universo del tiempo. Para no tener una incógnita en el origen. Para no tener un vacío al final. Para que la angustia no se quede con mi voluntad.

Personalidad A:

- Antes del universo, qué había?

-Nada, porque no hay tiempo.

En esta pregunta estoy mezclado las categorías. No puede haber un antes en el universo. Porque el universo no tiene tiempo. Entonces, no se cómo preguntar lo que quiero preguntar. Tal vez no quiero saber nada. O tal vez sí. Pero no encuentro la forma de expresar lo que quiero decir (si es que realmente lo que busco es decir).

- Personalidad B:

El universo no siempre existió. Porque lo inlcuyo en el tiempo es que tengo una incógnita en el origen. Dentro de la dimensión humana del tiempo, hay un vacío al comienzo y al final, un misterio imposible de razonar. Pero si salgo del tiempo, ya nada me va a inquietar. Voy al origen. Voy al final.

Todo empieza y todo termina exactamente en el mismo lugar.

Todo empieza y todo termina exactamente en el mismo lugar??

El centro del círculo: la libertad.


El inconsiente y lo absoluto???

El inconsiente. Es la otra dimension.

Si me quedo en el punto de vista de la conciencia, soy incompleta.

Tengo una falta que no puedo llenar. Un agujero negro.

Si cambio mi lugar y percibo desde mi inconsiente - aunque esto sea una metáfora (porque creo que el inconsiente no tiene lugar, y no puedo adjudicarle ningún tipo de límite ni orden) -, cambia la concepción que tengo sobre mí y sobre lo - lleno – y – lo – vacío.

Me fundo con un otro en un momento presente,

y así me siento llena constantemente. (Aunque nada se llene ni se vacíe).

“El otro” puede ser una persona, una acción, un objeto, una relación, una táctica o una estrategia…

Mi presente está influido por mi inconsiente y por el inconsiente de ese ‘otro’ que está compartiendo ese presente conmigo.

El resultado de esta mezcla de inconsientes está fuera de mi alcance.

Nada es absoluto entonces y siempre queda abierta la conexión con el misterio.

una palabras de un poco mas de amor

En lo profundo de tu corazón, vos sabés
que esto que te digo es al revés.
No lo des vuelta porque no vas a encontrar más
que restos de algo que nunca va a acabar.
El silencio aquieta hasta la pulsión más expresiva.
Y de tanto silencio tengo miedo de que no siga.
Al imaginarte a temporal, me dejo llevar
por tu abrazo desesperado,
por tu impotencia frente a lo irracional,
por tu cobardía frente a una verdad.

Te sigo hablando en los abismos.
Rescato tu imagen de las cenizas de un olvido irremediable.
guardo esa sensación de que
la mentira es un bocado de ignorancia.
Ignorancia que se escurre entre estatuas de arena
mientras descubro tu cara cubierta de señales de arrepentimiento.