La primera desilusión viene con el descubrimiento de que no sos especial. De que era todo una construcción. Y después, una nueva construcción para confirmarte que sí sos especial. En este tipo de pequeñas y fundamentales aparentes contradicciones se desenvuelve el misterio vital.
Todavía sigo pesada para que el viento me arrastre con su impulso. Ya llegará ese momento en el que la fuerza de gravedad no tenga más sentido en mí, ni tampoco influencia ni poder sobre mi cuerpo. Ahí, en ese instante, el viento y yo seremos una misma intensidad.
Tal vez no hay nada que entender. No se puede estar así sin saber qué hacer sin saber qué ser ni cómo ser ni para qué ser ni cómo fluir ni en qué medida ni con qué parámetros ni si los inventamos nosotros o si seguimos alguno ya planteado. Si soy una estúpida porque creo o si soy una racional limitada porque me quedo en el nivel de buscar argumentos y premisas sólidas (que se puedan fundamentar a través de algún procedimiento lógico o apartir de la experiencia). Pero si la experiencia es solo una ilusión, entonces de dónde empiezo? Si lo que veo es una infinitud de partículas siempre presentes desde antes / ahora y para siempre que se unen formando enjambres de nada que a la vez tienen formas, texturas, colores, sabores y significados diferentes, pero todo eso no es más que nada porque todo es una ilusión y a la vez todos somos uno, todos somos parte de la totalidad, pero nadie me explica qué es la totalidad ni qué papel vengo a jugar yo en la totalidad, si es que juego a algo (y si es que todavía sigue habiendo juego y picardía).
Te da miedo el silencio de la noche?
O reconocer en la oscuridad que no sos nadie más que vos; ni siquiera un “vos”?
Que no hay nada – ni nadie, ni siquiera un ‘vos’?
De repente un vacío, el infierno mismo, y después, el amor.
El unico sentido es el amor. Sino todo es un absurdo inconcluso e interminable, y por eso insoportable. El amor es la respuesta, el principio, el camino, la meta, el destino, el aprendizaje. No hay nada afuera de él. No hay nada más que él.
No entiendo, pero escribo.
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