El cuerpo como consumo. La lógica del consumo.
En el espectáculo todo se separa.
Cómo hacer para cantar sin separación? Desafiando la lógica del espectáculo?
Burlándome del consumo? Eso quiero, tal vez. Un espectáculo que no sea espectáculo. Expresión sin separación. Entrar en la otra dimensión. Que escuches mi canción y que no sea mía. Tampoco tuya. Porque no hay separación. Simplemente el transcurrir de sonidos, sensaciones y toda clase de materialidades no físicas, en el mismo instante en el que dejan de existir ( porque se transforman en eternos. Quietos instantes eternos de sonidos mezclados de cualquier manera, porque acá no importa la forma ni la norma. No hay ley. No hay sujeto ni objeto que regule lo que es. No hay límite alguno que moldee. Nada que recorte el mundo y lo que discurre en él, porque no hay mundo ni nada que comprender. De nuevo el misterio, la falta y todo lo que desde acá no podemos acceder.....
La primera desilusión viene con el descubrimiento de que no sos especial. De que era todo una construcción. Y después, una nueva construcción para confirmarte que sí sos especial. En este tipo de pequeñas y fundamentales aparentes contradicciones se desenvuelve el misterio vital.....
Todavía sigo pesada para que el viento me arrastre con su impulso. Ya llegará ese momento en el que la fuerza de gravedad no tenga más sentido en mí, ni tampoco influencia ni poder sobre mi cuerpo. Ahí, en ese instante, el viento y yo seremos una misma intensidad.....
No hay comentarios:
Publicar un comentario