Que la herida no es más herida con el sonido de tu luz. Que las cadenas se diluyen con la vibración de tu voz. Cuándo llegará el momento donde veremos con ojos bien abiertos el descenlace de todo esto que desde acá no parece más que un circo incierto? Dónde queda la parodia cuando no hay nada que decir? Dónde dejo mi inquietud cuando nadie hay a quién preguntar? Suaves horizonte de sal se desenvuelven en el camino, cuando sopla el viento y los arboles me acompañan con su solitaria presencia, siempre agarrados fuertemente al suelo de tierra con sus invencibles raíces de vida plena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario